Dra. Paola Morcos Mastología · Cirugía de Mama Volver al blog
Cirugía Julio 2026 · 5 min de lectura

Cirugía oncoplástica vs. tumorectomía: qué cambia en la mama

Ambas conservan la mama, pero solo la oncoplástica reordena el tejido para que el resultado estético acompañe al oncológico. Te explico cuándo la indicamos.

Dra. Paola Morcos
Jefa de Patología Mamaria · H. Lagomaggiore

Cuando en el consultorio una paciente me pregunta «¿me pueden sacar el tumor sin quitarme la mama?», la respuesta corta es casi siempre sí. La diferencia está en el después: cómo queda la mama una vez que el tumor ya no está. Acá te cuento qué es la cirugía oncoplástica, en qué se diferencia de la tumorectomía tradicional y por qué en el Servicio de Patología Mamaria del Hospital Lagomaggiore priorizamos la primera siempre que es posible.

Tumorectomía: lo que se hizo durante décadas

La tumorectomía (o cirugía conservadora de mama) es la técnica estándar para cáncer de mama temprano. Consiste en extraer el tumor con un margen de tejido sano alrededor, preservando el resto de la mama. Después, en la mayoría de los casos, se completa con radioterapia para reducir el riesgo de que la enfermedad vuelva en esa zona.

Según la Sociedad Argentina de Mastología (SAM), es la cirugía de elección para tumores únicos, pequeños y detectados en forma precoz, y tiene la misma sobrevida que la mastectomía cuando se cumple con el tratamiento complementario. Es un procedimiento seguro y probado.

El problema es que deja una «muesca» en la mama, especialmente cuando el tumor es grande o está en una zona visible. Esa deformidad a veces se nota mucho, y muchas pacientes viven con la cicatriz interna más que con la cicatriz en la piel.

Qué agrega la cirugía oncoplástica

La oncoplástica combina dos disciplinas: la cirugía oncológica (sacar el tumor con margen seguro) y la cirugía plástica (remodelar la mama para que el resultado estético sea armónico). La Cochrane Review sobre COCM (2021) la describe como una evolución de la tumorectomía que reduce el riesgo de deformidades y retracciones sin comprometer el control del cáncer.

En la práctica, lo que hago en quirófano es:

  1. Extraer el tumor con margen, igual que en una tumorectomía.
  2. Reorganizar el tejido mamario que queda, redistribuyendo el volumen desde otras zonas (a veces con patrones de «mamotoplastia» o «mastopexia»).
  3. Si la mama operada queda notoriamente más chica que la otra, simetrizar la mama contralateral en el mismo acto quirúrgico o después.

El resultado: una mama con forma natural, sin «hueco» visible, con cicatrices que muchas veces se ocultan en el surco mamario o alrededor de la areola.

¿Cuándo la indicamos?

No todas las pacientes son candidatas. La oncoplástica funciona mejor cuando:

  • El tumor es único y mide entre 2 y 5 cm (en mamas grandes se puede extender más).
  • La relación tamaño del tumor / tamaño de la mama es desfavorable para una tumorectomía simple (por ejemplo, sacar 3 cm de una mama chica).
  • Hay asimetrías previas que la paciente ya quería corregir.
  • La paciente prioriza el resultado estético sin resignar seguridad oncológica.

Cuando el tumor es muy grande, multifocal, o la mama tiene contraindicaciones para remodelar, seevalúa mastectomía con reconstrucción en el mismo equipo (la Dra. Gisela Berra y yo trabajamos en conjunto en el Lagomaggiore).

¿La sobrevida es la misma?

Sí. Las guías internacionales y los estudios observacionales muestran que la cirugía oncoplástica conservadora tiene tasas de recurrencia local similares a la tumorectomía tradicional, siempre que se respete el margen oncológico. La ventaja no está en sobrevivir más, sino en vivir mejor después: menos asimetrías, menos retracciones, mejor calidad de vida.

Un punto que me importa recalcar: en el Hospital Lagomaggiore atendemos a mujeres de toda la provincia y de todas las obras sociales. Cuando llega una paciente con diagnóstico de cáncer de mama, la primera pregunta no es «¿qué cobertura tenés?» sino «¿qué es lo mejor para tu cuerpo y tu caso?». Después vemos cómo resolverlo dentro del sistema.

Cómo lo trabajo yo en Mendoza

En mi práctica —tanto en el Servicio de Patología Mamaria del Hospital Luis Lagomaggiore como en el consultorio de Belona Instituto Médico, en Chacras de Coria— el abordaje es siempre el mismo:

  1. Estudio completo antes de decidir: mamografía, ecografía, y si hace falta, resonancia o biopsia radio-guiada.
  2. Discusión del caso con el equipo (oncología, radioterapia, cirugía plástica cuando se requiere).
  3. Plan quirúrgico conjunto con la paciente, explicando qué se puede y qué no se puede prometer.
  4. Seguimiento cercano los primeros cinco años, que es cuando más se aprende a detectar señales tempranas.

Lo que más les digo a las pacientes

Cuando una mujer me dice «me da miedo que me operen y me deje la mama fea», suelo responderle lo mismo que aprendí trabajando en el hospital público: la cirugía bien hecha no se nota. Si la cicatriz se ve, es porque la técnica no fue la mejor posible. Y eso incluye, en la mayoría de los casos, ofrecer oncoplástica en lugar de tumorectomía clásica.

Si te acaban de diagnosticar un tumor de mama y querés saber si sos candidata a una cirugía conservadora con buen resultado estético, agendá una consulta. En Belona atiendo de lunes a viernes de 8 a 19:30, y los turnos se reservan por WhatsApp al 261 642 0000.

«No hay que tener miedo porque si hay algo, eso no se va a ir y si lo detectamos tempranamente es mucho más fácil curarlo». — Radio Nacional Argentina, 2021.

Fuentes consultadas para este artículo:

¿Querés una consulta con la Dra. Morcos?

En Belona Instituto Médico, Chacras de Coria. Lunes a viernes de 8 a 19:30. Turnos por WhatsApp.